A los 45 días con silicato NORMAL y a los 7 días con silicato PREMIUM, las sales tienen ya un estado gelatinoso y entonces por ser expansivas y sellar los intersticios donde había aire, no permiten ya el paso de la humedad de cimientos. El olor y el frío que transmiten los muros se cortan en el momento que se coloca el silicato. Posteriormente va cristalizando y siendo cada vez más duro y resistente al agua.
La evaporación de la humedad por encima del tratamiento se realiza en forma natural, por cuanto desaparece la causa que la produjo. Para ello en nuestra garantía escrita figuran una cantidad de recomendaciones para acelerar el secado, para evitar deterioros de pinturas, enduídos, empapelados, tratamiento para distintos hongos, calefacción y ventilación.
El secado es similar al de los muros en construcciones nuevas donde la humedad de la propia construcción necesita de un largo período de tiempo para su evaporación definitiva, dependiendo del grado de compromiso de los muros y la ayuda que nosotros le brindemos mediante estufas y ventilación.
Hay muros que por tener revestimientos, revoques impermeables, pinturas antihumedad o al aceite, o empapelados vinílicos, no permiten que salga hacia el ambiente mucha humedad, sin embargo, al agujerear, se demuestra la verdadera humedad del muro. En estos casos, una vez que aparecen las primeras manchas, el proceso de desprenderse los revoques, es muy rápido.
Nuestro silicato es un producto totalmente ecológico e inocuo a las personas y al medio ambiente. Del estado líquido en que se inyecta pasa a ser un gel para convertirse finalmente en cristales. Es un producto que proviene de la línea de los Cementos, o sea de la Sílice, originariamente de la arena de los ríos. Su duración es ilimitada, ya que a medida que transcurre el tiempo se vuelve más resistente al agua <similar al Sarro>. El silicato PREMIUM, fue creado para afrontar el aumento de altura de la primera napa de agua que se produjo en los últimos años, como así también los casos comprometidos.